16 de agosto de 2024

El término «arraigo» puede parecer extraño para quienes no están familiarizados con el vocabulario jurídico español, pero desempeña un papel fundamental en el proceso de regularización migratoria en España. En términos generales, el concepto de «arraigo» se refiere al enraizamiento o vínculo que una persona tiene con un determinado lugar. Cuando se aplica al ámbito migratorio, el arraigo se refiere a la integración de un individuo en la sociedad, aunque este esté viviendo en el país de forma irregular o ilegal. En otras palabras, el arraigo es un proceso de regularización en España.
El Arraigo en España sirve, por tanto, para regularizar la situación de inmigrantes que, al estar integrados en la sociedad española, pueden solicitar un permiso de residencia. Esta regularización permite que el individuo resida en España de forma legal, incluso sin poseer la nacionalidad española, disfrutando de derechos y beneficios que se niegan a quienes se encuentran en situación irregular.
El arraigo se utiliza en situaciones en las que un extranjero de fuera de la Unión Europea permanece en España sin la debida autorización de residencia. Esto puede ocurrir debido a la expiración de un visado o a la entrada en el país sin la documentación necesaria. La regularización a través del arraigo es un mecanismo que considera el vínculo del inmigrante con el país y su integración social y laboral.
Diferentes tipos de Arraigo en España
El arraigo se aplica en diferentes escenarios y existen varios tipos de arraigo para buscar la regularización. Estos son: el arraigo social, el arraigo laboral, el arraigo familiar y el arraigo para formación. Cada uno con requisitos específicos y destinados a diferentes situaciones.
El arraigo social es uno de los más conocidos y está destinado a personas que residen en España de forma irregular desde hace al menos tres años y que logran demostrar que están integradas en la sociedad.
Requisitos:
Documentos exigidos (originales y copias traducidas):
El arraigo laboral regulariza a inmigrantes que han estado en España de forma irregular durante al menos dos años consecutivos y que pueden demostrar haber trabajado con un contrato legalmente reconocido durante al menos seis meses a 30 horas semanales o un año a 15 horas semanales. La diferencia aquí es que se debe haber trabajado de manera regular, ya sea con un visado de estudiante o un visado de residencia que ha expirado.
Requisitos:
Documentos exigidos (originales y copias traducidas):
El arraigo familiar está destinado a personas con vínculo familiar con ciudadanos españoles. Es decir, padres, madres o tutores de menores de nacionalidad española, así como personas que prestan apoyo a un español con discapacidad. También puede ser solicitado por cónyuges o parejas de hecho de ciudadanos españoles, incluyendo ascendientes mayores de 65 años o menores de 65 años que estén a cargo, descendientes menores de 21 años o mayores de 21 años que dependan de ciudadanos españoles o de sus cónyuges o parejas. Además, el arraigo familiar abarca a hijos de padres que fueron originariamente españoles.
Requisitos:
Validez del arraigo:
Documentos exigidos:
Por último, el arraigo para formación regulariza a inmigrantes que residen en España de forma irregular durante dos años y que se comprometen a realizar formación profesional o educativa. Este tipo de arraigo es aplicable para realizar un curso técnico o profesionalizante.
En primer lugar, es necesario solicitar la autorización de residencia antes de inscribirse en el curso. La concesión de esta autorización depende del compromiso de realizar un curso de formación profesional, técnica o universitaria en España. Posteriormente, una vez concedida la autorización, se tendrá un plazo de tres meses para matricularse en el curso y presentar la documentación correspondiente a las autoridades.
Sin embargo, es importante destacar que este tipo de arraigo no permite trabajar. Solo después de completar el curso será posible solicitar un cambio a un visado de residencia y trabajo.
Requisitos:
Documentos solicitados:
El arraigo representa una oportunidad valiosa para que los inmigrantes regularicen su situación en España, garantizando así derechos fundamentales y una plena integración en la sociedad española. Cada tipo de arraigo se adapta a diferentes circunstancias, ofreciendo diversos caminos para la legalización.
Regularizar la situación en España a través del arraigo ofrece varias ventajas, incluyendo el acceso a derechos y beneficios sociales, mejores oportunidades laborales y facilidad de movilidad dentro y fuera de la Unión Europea, permitiendo incluso al inmigrante viajar a su país de origen si así lo desea, para visitar a familiares.
Además, la regularización abre el camino para autorizaciones de residencia a largo plazo y, eventualmente, para la ciudadanía española por tiempo de residencia.
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Autor:
Silvia Resende